Una figura oscura permanecía inmóvil encima, de pie. Aunque no se le vieran los ojos, Jesse sabía que miraba justo donde ella estaba.
Se quedó inmóvil, pensando que o quien era esa figura y que quería. Empezó a temblar mientras un tenso y horroroso silencio se apoderaba de la situación.
La figura hizo ademán de moverse, pero se paró, espero unos segundos y retomo el movimiento. Se proponía bajar del barco.
Jesse intentó gritar pero solo le salió un extraño sonido sordo de la garganta. Alzó la vista, pero el hombre no estaba, y la niebla era más espesa...
Jesé empezó a correr, sin saber hacia donde. De repente noto un hueco donde su pie debería reposar para lanzar la siguiente zancada; tras ese terrible hueco encontró como su cuerpo caía hacia el agua, una agua helada. Jesé no se había dado cuenta que de tanto correr llegó al muelle y se encontró con que este no era infinito.Las olas, junto con la corriente y la niebla engulleron a Jesé para siempre, mientras una figura oscura lo miraba todo des del muelle contiguo, con una leve sonrisa en los labios.

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